
• Mosqueruela cobra 3,61 euros por persona y día por recolectar un máximo de siete kilos
• El dinero que se recauda se invierte en la limpieza del bosque al final de temporada
Los hongos que se requisan se regalan a una residencia de ancianos
En Teruel existe lo que los propietarios forestales llevan años reclamando en Catalunya. Sí, sí, en Teruel existe un pueblo llamado Mosqueruela en el que una ordenanza municipal obliga a pagar 3,61 euros (600 pesetas exactas) por persona y día a quienes quieren buscar setas por sus bosques. Miles de aficionados visitan el lugar por estas épocas y todavía hay muchos que logran escapar de los vigilantes para ahorrarse la cuota, arriesgándose a una sanción de 150 euros. "De no ser por esas trampas, los 12.000 euros que recaudamos al año serían aún más y nos ayudarían a mantener el terreno en mejores condiciones", comenta Ángel Fabregate, alcalde de esta localidad de 600 y pico habitantes ubicada en la frontera con Castellón.
Las tierras de este pequeño pueblecito son tan ricas en hongos que incluso Astérix y Obélix renunciarían durante un rato a perseguir jabalís con tal de recoger decenas de níscalos en el Pinar Ciego, apropiado nombre para un paraje donde esta temporada ya han tenido que ser rescatados más de 40 boletaires que se habían perdido. El último de ellos, el sábado pasado, el mismo día en el que Jaume Tàrrega y José Enrique Mas subieron por primera vez a Mosqueruela a buscar setas. Su inexperiencia, la lluvia y sus amigos --que a última hora decidieron esperarlos en un bar del pueblo conociendo la pócima local, el zarzo-- les habían amedrentado, pero fue bajar del coche y ver el primer robellón (rebollón en el argot mosqueruelano). Y así, uno tras otro, hasta lograr entre los dos un botín de más de seis kilos. Una cantidad alejada del máximo de siete kilos por persona y día autorizado por el ayuntamiento pero que permitió que estos jóvenes restaran importancia al hecho de que habían tenido que pagar una cuota.

23 comentarios: